De una cocina casera a crear los postres que hacen historia
Pequeño Delito nació en una casa pequeña, donde los primeros pasteles salían del horno con más ilusión que técnica. Con el tiempo, esa misma pasión por endulzar momentos se convirtió en un camino hecho de creatividad, colores y muchas recetas afinadas. Hoy creamos pasteles y cupcakes personalizados para familias, jóvenes y eventos que buscan algo diferente: algo que no se repita, que tenga alma y que cuente una historia propia. Cada diseño sigue siendo artesanal, hecho con cariño y con esa esencia casera que nunca queremos perder.
Porque sabemos que un pastel no es solo un postre: es un pequeño instante que permanece en la memoria.